Pascal Kleiman nació sin brazos. Pero aquello que le impide tener tatoos en los bíceps no es una dificultad para que, con una pasión, una voluntad y unas ganas de flipar, se conviertiera en DJ y haya pinchado en las grandes catedrales del techno -locales que mi religión me impide pisar-.
Eso le ha servido a Ángel Loza para realizar un corto documental sobre este gran hombre.
Sí, el trailer es una jena, pero el pibe pinchando es un espectáculo…
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